¿Qué está ocurriendo con la nube?

Algunos nuevitos, otros ya experimentados… Algunos apostadores, otros pesimistas… Lo cierto es que hoy muchos somos los usuarios (me incluyo, por supuesto) que apostamos a los servicios en la nube.

Correo electrónico, almacenamiento online, mensajería instantánea, bases de datos, servidores virtuales, son algunos de los servicios que ofrecen las empresas de tecnología a través de su porfolio de cloud computing, Pero pese a ser la estrella del momento, la nube ha estado sufriendo en las últimas semanas alti-bajos que ponen en el tapete su seguridad y disponibilidad.

A principios de mes el servicio de Infraestructura en la nube de Microsoft, Azure, sufrió una caída que afectó a casi el 4% del total de la plataforma, dejando sin servicio principalmente a clientes de Estados Unidos y el norte de Europa. Aparentemente el problema fue originado por un certificado de seguridad en mal estado que propagó rápidamente el error en el entorno productivo de Azure.

El pasado martes 12, y otra vez de la mano de Microsoft, el flamante servicio de correo electrónico Outlook, se vio afectado por lo que desde el gigante del software categorizaron como un “recalentamiento” en uno de sus datacenters globales. Al parecer, una actualización de firmware de rutina ocasionó que se eleve la temperatura de los servidores, que a los pocos minutos fueron sacados de servicio por el sistema automatizado de seguridad, quien detectó la falla temprana. El servicio fue restaurado totalmente 16 horas después de haber sido reportado el primer evento, ya que requirió la presencia física de personal especializado en el datacenter en cuestión. Otros servicios afectados, además de Outlook, fueron SkyDrive y Calendar.

Hoy fue el turno de Google, quien sufrió una caída parcial de su servicio de almacenamiento Google Drive, por alrededor de dos horas. Según la página de estado de salud de Google Drive el problema afectó a un número “significativo” de usuarios. Por el momento, el gigante de las búsquedas en Internet no ha brindado mayor información sobre el hecho, pero tras comentarios de usuarios se  pudo saber que el servicio no permitía editar los documentos allí alojados o directamente no mostraba contenido alguno.

En lo personal creo que se ha tratado de casos aislados que recibieron el tratamiento merecido y la celeridad requerida. No quiero decir con esto que no puedan volver a ocurrir eventos similares en el futuro, pero sin dudas los muchachos de la nube deberán estar más atentos para evitar un pánico generalizado.

No se pierdan muy pronto un especial sobre mitos y verdades de la nube.

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