Cómo curar la adicción al correo electrónico

Lectores,

En la nota que he publicado el día de ayer, les hacía llegar uno de los posibles problemas surgidos de la mala utilización de las Tecnologías de la información y las comunicaciones.

Hoy, les acerco las recomendaciones proporcionadas por una instructora ejecutiva de Pennsylvania, quien ha ideado un plan para enseñar a la gente a tener el control de la herramienta electrónica, que algunos usuarios dicen puede ser tanto una pérdida de tiempo como un utensilio rápido y eficiente.

Desarrollado para casos como el de un jugador de golf que comprobaba su BlackBerry después de cada golpe, el plan de Marsha Egan afronta el temor cada vez mayor de que un mal uso del e-mail puede costar a las empresas millones de dólares en productividad perdida.

La especialista asegura que “Hay una crisis en la América corporativa, pero muchos ejecutivos no lo saben. No han descubierto lo caro que sale”.

La adicción, una realidad

Uno de los clientes de Egan no puede pasar junto a un ordenador – suyo o de otra persona – sin comprobar si tiene mensajes. Otras personas no se van de vacaciones a ningún sitio donde no puedan conectarse a sus sistemas de correo electrónico.

La especialista dice que algunos de sus pacientes esperan la recepción de e-mails y se envían a sí mismos un mensaje si no ha llegado ninguno en varios minutos. “Lo principal es admitir que el correo electrónico te está controlando. Aléjate de tu necesidad de comprobar el correo electrónico cada 10 minutos”.

Entre los tips para no ser afectador por esta adicción, puedo mencionarles:

- Comprometerse a mantener la bandeja de entrada vacía.

- Establecer los momentos en los que revisar el correo electrónico.

- Ocuparse inmediatamente de cualquier e-mail que pueda responderse en dos minutos o menos pero crear una carpeta para los correos que llevarán más tiempo.

Como opinión personal, puedo decirles que sin dudas, las TIC han avanzado a pasos agigantados, pero traen consigo problemas irremediables, claro está, si no sabemos controlarnos en su utilización. No ha de ser algo más difícil que utilizar un cuchillo; si no sabemos hacia qué lado cortar, seguramente nos las lastimaremos. Pues bien, con las nuevas tecnologías, sucede igual.

Hasta la próxima!

Aun no existen comentarios para este post. ¡Se el primero en dejar uno!

Deja un comentario

Tu dirección de e-mail no será publicada.
Para asegurarnos que no eres un robot, te pedimos escribas lo que ves en la imagen :)